miércoles, 7 de octubre de 2009

Los de las bicis de los cojones

Con esta entrada queda inaugurada una nueva sección en este blog que llevará como etiqueta el título de “Tiempos modernos”. En los diferentes posts que contenga trataré de cagarme un poco en lo que “representa” que nuestra sociedad ha cambiado, o está cambiando para bien con respecto a los años 70. A veces así es, es más, considero que en la gran mayoría de aspectos fundamentales hemos ido a mejor, pero otras veces, y con esa manía que caracteriza al género humano de ser más enemigos de nosotros mismos y de nuestra propia especie que el resto de animales del planeta... es como para cagarse y no tener con qué limpiarse.

Cuando de pequeño andaba con mi bicicleta BH por las calles de Barcelona, algunas de ellas no asfaltadas y muchas de ellas con adoquines del tamaño del Peñón de Gibraltar, y en mis paseos ciclísticos atropellaba a alguna vieja o a quien fuese (que se había dado el caso)... me pegaban una hostia y listos.

Debería haber alguna ley o asociación que premiase a un ciudadano ordinario... por romperle las piernas a algún que otro ciclista.

Soy una de las muchas personas a las que no les gusta molestar; por ejemplo: aunque no me lo prohíban, evito fumar en lugares públicos, e incluso en mi estudio y ante la presencia de una visita, antes de encenderme un cigarro pregunto si no hay inconveniente en ello. No me gusta andar lanzando porquería por los suelos de las calles, así que voy con mis mugres en la mano hasta que encuentro una papelera o un lugar en el que depositar papeles, botellitas, colillas de cigarrillo, o cualquier inutilidad o desperdicio que pueda llevar encima. No me gusta invadir la acera, y cuando voy andando con alguien y charlando amistosamente, siempre ando pendiente de no entorpecer el paso a quien pueda venir tras de mí y que por cualquier circunstancia tenga prisa. No me cuelo nunca en las colas y aguardo pacientemente mi turno, pregunto siempre quien va antes que yo y estoy pendiente de dar la vez cuando alguien quiere saber quién es el último. No conduzco, no me gusta, por no tener, no tengo ni coche ni carné de conducir, así que utilizo el transporte público o sencillamente voy a pie. En un autobús o un metro no me siento nunca, ya que me jode levantarme por ceder el asiento a un anciano, un herido o a una embarazada; solución: me quedo directamente de pie, no me supone ningún problema y así, a lo mejor... crezco un poco, etc.

Tampoco soy de que me molesten las cosas; por ejemplo: no me molesta la gente que fuma ni pienso que el humo de su tabaco me vaya a matar. Tampoco me molestan los paposos borrachos aunque estos no tengan prohibida la entrada en ningún sitio ni beber allí donde les venga en gana; es más... me considero “bebedor pasivo” ya que corro el riesgo de que un tipo al volante con alguna copa de más se me lleve por delante y me deje fiambre o en silla de ruedas, (que bien pensado... Por qué no hay una asociación de “bebedores pasivos”? Acaso un bebedor no es más peligroso que un fumador?). No me encabrono con nadie que en un momento dado tire un papel al suelo; reconozco que si voy de la mano de mis hijos me gusta menos y entonces, educadamente, a quien sea, le pido que lo recoja. No me molesta que las ancianitas que van a pasar el rato al ambulatorio anden por la calle a paso de caracol y además... cogiditas del brazo ocupando toda la acera; antes que soltarles un moco o empujarlas para que me dejen paso, me bajo de la acera y les tomo la delantera sin mayores problemas. No acostumbro a protestar si alguien se cuela en una cola; siempre hay alguien que hace ambas cosas: quien se cuela y quien protesta, así que ya se apañarán entre ellos, como mucho, y si la cosa sube de tono, me pongo de lado de quien protesta y colaboro a que el tipo que le ha puesto “morro” al tema y se ha colado, se vaya al lugar donde le corresponde. Me gusta la humanidad, así que en el transporte público ni me molestan los empujones ni los arrimamientos; es más, hay veces que según quien me arrima... hasta me gusta.

Vaya, que se podría decir que un tipo como yo en una ciudad como Barcelona, no debería tener nunca un conflicto con nadie.

Pues no es así, y todo... por culpa de los putos ciclistas, que encima, como que van de ecologistas, de progres y de que están salvando el mundo, parece que haya que darles las gracias cuando te atropellan con sus bicicletas.

-Huy... perdone señor ciclista... me he dejado atropellar por mi torpeza al no darme cuenta de que usted, sin mirar, tomaba esta curva a toda velocidad por encima de la acera y se me ha llevado por delante, a mí, y a esa pobre niña que aún yace en el suelo con una brecha en la cabeza, pero... no se preocupe señor ciclista, usted a lo suyo que no contamina nada y que está colaborando en eso de crear para todos un futuro sostenible aunque muchos terminemos tullidos.

Y una mierda!

Es la tercera vez que me atropellan los ciclistas entrando o saliendo de mi estudio en una calle con una acera bien ancha y con un carril bici que va desde la falda de la montaña del Tibidabo, hasta la orilla del mar, vamos, un carril que atraviesa toda la jodida ciudad y con doble sentido única y exclusivamente para ciclistas con sus asquerosas bicis. Por qué coño andan por la acera a toda velocidad?.

Como digo, tres veces!, pero innumerables las que han estado a punto de hacerlo llevando a mis hijos de la mano, o yendo sólo... notar el zuuuummm... de su velocidad a escasos centímetros de mi persona y el vientecillo que levantaban sacudiendo mi ropa.

La primera vez un imbecil (en bici) iba a toda leche arrimado a las fachadas de los edificios y me arreó un buen bicicletazo. Discutí brevemente con él, alguien le dijo que se bajase de la acera con la bici, él contesto que con su bici “iba por donde le salía de los cojones”, saqué mi móvil para llamar a la urbana y tuvo la desfachatez de soltarme un manotazo con la intención de tirarme el móvil al suelo. No pude evitarlo (ni quise)... le solté yo a él un soplamocos y le rompí la nariz. El tipo en el suelo, una nube de gente alrededor y un montón de árabes que salieron de un bar y se lo llevaron al interior pidiéndome muy educadamente que me largase y que ya le curaban ellos. Al parecer se trataba de un “sin papeles” y sus compatriotas se tiraron el rollo con él antes de que la cosa pudiese ir a mayores.

La segunda vez fue un “comeflores” en toda regla quien abalanzó su vehículo de dos ruedas sobre mi cuerpo gentil. Tuve la gran fortuna de que el impacto del atropello se lo llevó él al chocar contra la cartera de mi portatil. El tipo rodó por lo suelos dejando impresos sobre el asfalto de la acera sus colgantes con el símbolo de la paz, su carné con número de socio del “green peace” y una impresión fantástica de toda su dentadura. El muy hijoputa aún se levantó del suelo mirándome mal, como si la culpa fuese mía. Me acerqué y le amenacé con romperle la espalda a él, a sus padres, a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Imagino que vio que hablaba en serio, así que, como pudo, montó de nuevo en su bici y desapareció del lugar a la velocidad del rayo. Mi portátil bien, afortunadamente no le pasó nada.

Aunque no lo parezca, este es Federico Jimenez
Losantos, o lo que son ahora algunos que en su día

fueron progres.
Y la tercera vez ha sido este mediodía. Voy a girar la esquina y me viene de frente un “cicloimbecil” con una de esa malditas bicicletas del “Bicing” que escampó por toda la ciudad el ayuntamiento de Barcelona para fomentar el uso del instrumento entre la ciudadanía. No niego que no pudiese tener su parte positiva, pero lo malo... es que nada es positivo: las bicicletas tienen unos frenos en mal estado o carecen de ellos al igual que de luces, andan descuajaringadas y están hechas una verdadera pena en su mayoría. Por otra parte, los ciclistas experimentados pasan tres pueblos del “Bicing” ya que salen de casa con sus propias bicis; es decir, que las del “Bicing” suelen ir a parar a manos de ciclistas con escasa o nula habilidad, o de progres para los que está muy “In” y es muy “Cool” eso de desplazarse en bici por la ciudad, “”pus, pus... como mola oyes... que concienciado estoy, y como mola ser tan guay”. Pues como decía, el muy gilipollas me ha venido de frente hasta que se ha estampado contra mi brazo derecho; en pocas palabras... mi instrumento de trabajo como dibujante! Ni se ha parado para preguntarme si estaba bien o mal, ha seguido tranquilamente su camino meneando sus rastas al viento (por encima de la acera, y con un carril bici al lado... y vacio). Me he acordado de toda su familia, en especial de su madre, y como respuesta, sin girarse, me ha levantado un dedito en actitud de decirme: “vete a tomar por el culo”. Juro que si en mis manos alguien hubiese depositado un Bazooka en esos momentos, ciclista, bicicleta y dedito se habrían convertido en pura y absoluta chocarrina.

Creo que por el hecho de ser ciclistas, deben haber pasado a formar parte de eso que tanto se lleva ahora, que es tan “políticamente correcto” y que se ha dado en llamar “discriminación positiva” y que antepone los derechos de un ciudadano que pertenezca a algún tipo de colectivo determinado, a los derechos de un ciudadano ordinario. Iniciativas que se hacen para buscar paridad y no provocar discriminaciones, pero que en algunos casos se salen de madre y claman al cielo por su desvergüenza e injusticia.

Vamos... que los ciclistas son, una de las pocas cosas en este mundo que me toca los cojones.

NOTA: Hala!... ahí tenéis una entrada para que me critiquéis, discrepéis y me pongáis a parir un rato ya que me consta que muchos no estaréis de acuerdo. Sabéis de sobra que no hay moderación alguna en los comentarios, así que sentiros libres para decir la vuestra, así como yo ya he dicho la mía. Entiendo que esta entrada no es en absoluto políticamente correcta, de modo que podéis entrar en ella y machacarme si así lo deseáis. Eso si... dejad las bicicletas fuera o aquí pueden haber más que hostias.

16 comentarios:

Estel dijo...

Yo voy en bicicleta por Barcelona, pero no puedo criticarte porque reconozco que la mayoría son unos petardos.
También coincido con lo del Bicing, creo que fue algo que hizo el ayuntamiento para ganar puntos, pero que han dejado un poco de la mano de dios.
Para terminar, también es verdad que los que vamos en bici somos mayoritariamente "progres" como tú nos llamas, pero no nos creemos mejores que nadie.
Ha estado bien este post y notar a través de su lectura que estás verdaderamente cabreado :)

Cotoky dijo...

a mi también me agobian los ciclistas, algunos van de cualquier manera por medio de la calzada como si fueran los amos o te aprecen por cualquier esquina sin previo aviso o con la niña de tres años sentada en el manillar y dios nos libre de atropellarlos porque encima nos caerá el pelo.
Pero es que hay que ser moderno!!!

marc dijo...

Avui la història sembla una historieta del Mortadelo.Sempre afilant el llapis malgrat no ho sembli (molt bona l'escena del Bazooca).
Jo visc en un poble on hi passa un bicicarril i passejar per aquesta antiga via ha esdevingut molt perillós. Moltes vegades em recreo amb venjances tipus Mortadelo, que si xinxetes, que si una corda, que si un arbre... Potser hauríem d'inventar-nos senyals de tràfic amb dibuixos (tipus final d'història d'Ibàñez) contra aquests atropelladors pijoprogres i enganxar-los arreu amb un sol lema manllevat del teu text: "STOP BICING IMBÈCIL"

poquetacosa dijo...

En la nota, donde dice "ala" (apéndice para volar) debería decir "hala" (interjección).

Por lo demás nada que criticar; de hecho muchas veces me veo reflejado en la entrada. Debe ser mi condición de pueblerino, pero en Valencia aún no me ha atropellado ningún coche y sí tres bicicletas.

abril en paris dijo...

Te noto muy Clint Eastwood...en sus
papeles más iracundos !!
A mi me parece bien lo de las bicis
por lo de la NO contaminación y lo
del ruido de los coches, con esos
conduntores KamiKazes que se creen
los amos..pero estoy de acuerdo contigo en que hay mucho ciclista
gili..tonto que se mete por la acera
por tuneles peatonales a toda caña
y sin ningún cuidao..
Está visto y comprobado que el ser
humano es asinsss XP
Como diria Mafalda:
" A mi me gusta la Humanidad a la que
no soporto es a la gente "

Un abrazo con tila..je je

NÚRIA dijo...

Sergi:

Adoro ir en bici...pero no puedo con los del bicing...tienen más peligro!!! De siempre me ha gustado la bicicleta...estoy abonada a las BH, conservo la que fue mi segunda bicicleta: una california con amortiguador central ( si tienes facebook te agrego y me puedes ver en foto )...este verano he vuelto a montar en ella gracias a k mi marido me la ha recuperado...mi hijo casi llega pero mi sobrino de 8 años bien a disfrutado con ella tb...El caso es k por BCN también he disfrutado y disfruto des del año 1996 k me compré mi BH mountain bike top line de aluminio...Cuando empecé a montar con ella para ir al Rompeolas no habían carriles bici...des de mi L´H natal iba y venia...hasta k un viejo "joputa" se saltó un Ceda y obligatorio de giro y siguió recto hacia mí: me atropellaron y tuve lesión de profesional: rotura de clavícula...después esto no me impidió volver a montar...aunque sí con un poquito de miedo...hasta la fecha en bici ya nada...en moto otro accidente por k otro "joputa" se saltó un STOP...afortunadamente en coche no me ha pasado nada (tampoco es k lo coja mucho )


Los del BICING son para darles de comer aparte...El rompeolas se lo "cargaron"...antes éramos muchos los k dábamos vueltas y vueltas por alli...Ahora montar en bici uff...es una odisea casi...entre el bicing y llegando a la Barceloneta te salen cómo 20 bicis naranjas k van en grupo y van a su puta bola...


Para disfrutar hemos encontrado este verano caminos de tierra k se pillan al lado del nuevo campo de l ´ espanyol...es una pasada llegas hasta el Delta del Lllobregat en total trankilidad...ni bicings ni ostias...sólo gente "pacífica" bicicletera y otros haciendo senderismo o corriendo...vamos cómo en los viejos tiempos de la carretera de les Aigües...sin molestar y sin ser molestados...Lo recomiendo!!! ...BSS...Suerte y k NO TE VUELVAN A ATROPELLAR!!!

El kioskero del antifaz dijo...

Poquetacosa; ya está corregido. Muchas gracias ;-)

Gracias a los demás por comentar.

Alfon dijo...

¡Cuánta violencia diálectica! Es evidente que tu frustración de boxeador la sueltas en entradas de este tono, cuanto no con los ciclistas.

No puedo yo ni imaginarme las situaciones que planteas, que en Madrid, utilizar la bicicleta es de altísimo riesgo. Es más, andamos reivindicando seguridad para ciclistas, carriles bici e iniciativas como la que criticas destructivamente como las bicis de alquiler. Y el Ayuntamiento, que no tiene nada de progre, parece que también está en esta línea.

A mí me ocurrió hace tiempo algo como a ti. Me atropelló un coche cuando iba en bici. Y me dejó allí tirado con mi Orbea destrozada, magullado y con cara de estúpido.

No sé por qué en Barna es cosa de progres ir en bici. En cualquier país de Europa ir en bici por la ciudad no tiene color político. Creo que lo que planteas es un problema de educación vial que afecta a peatones, conductores y ciclistas, y no sólo a ciclistas. Incluso tu violencia dialéctica, el tono de tu entrada evidencia ese problema de educación. Y se evidencia aún más cuando explicas detalladamente lo cívico que eres (excusatio non petita accuastio manifiesta) ¡Joé que te han atropellado tres veces! ¿No será que tienes tú el problema y vas buscando ciclistas que te atropellen para liarte "a hostias"?

JuanRa Diablo dijo...

Eh, Kioskero, deja de apretar esos puños que vengo en son de paz.
Se nota que ha sido reciente el "atentado" pues cuando uno habla en caliente echa sapos y culebras por la boca.

La idea de un mundo en el que predomine la bici la veo maravillosa pero bastante utópica también. Aquí el problema no está en que haya ciclistas en masa sino que los haya mal preparados, y, aún peor, irresponsables y maleducados. Por suerte no he sido atropellado por ninguno pero sí he visto actuaciones prepotentes de algunos de los que me encuentro en grupo por la carretera pues suelen dar por hecho que como ellos son los vulnerables uno ha ir bien despacito y con toda la paciencia del mundo para que se aperten cuando ellos quieran.

En fin... que te toca ser "peatón pasivo" también :P

Un abrazo

El kioskero del antifaz dijo...

Mi querdio amigo Alfon;

En primer lugar te paso una definioción de la RAE:

hostia.

(Del lat. hostĭa).

1. f. Hoja redonda y delgada de pan ácimo, que se consagra en la misa y con la que se comulga.

2. f. Cosa que se ofrece en sacrificio.

3. f. vulg. malson. Golpe, trastazo, bofetada.

Hasta aquí la definición. Y sí, lo escribo con "h" porque las "hostias" que yo reparto... son divinas.

En cuanto a lo de mi frustración como boxeador, bueno... que haya practicado boxeo no significó nunca que haya deseado serlo. No obstante gracias por el psicoanálisis. Qué cuesta un psicólogo? 50, 60 Euros? Mira por donde... me ha salido gratis.

Por el resto de tu comentario, nada que decir ya que veo que has seguido psicoanalizándome y al final... veo que me vas a pasar la factura, que gratis... no creo que des nada ;-)

JuanRa; a mí la idea de que en el mundo predomine la bici me la trae al fresco. Lo que molaría un huevo sería que predomine lo que predomine, y en este caso toca bici; pues coño, ya que hay un carril que vayan por él. No?

Que luego ya ves que se me acusa a mi poco menos que de lanzarme debajo de las ruedas de los ciclistas con tal de "hostiearlos".

Hala! (hoy he aprendido que "hala" se escribe con "h")... besitos para todos, tanto si vais en bici como si no ;-)

Ana Márquez dijo...

Jajaja, ayss que te va a subir la tensión. Oyes, la foto no está trucada? ¿es el "progre" ese de verdad? :-P Clavadito a Jesucristo Superstar, sólo que con menos hombros y más mala leche.

No te irrites, jomío. Besossss

El kioskero del antifaz dijo...

Hola Ana; efectivamente ese es Jimenez Losantos. Lo que son las cosas. Verdad? ;-)

Nuria; No tengo Facebook, no sé por qué, pero... no me ha gustado nunca. Con el resto de tu comentario estoy 100% contigo. Ya he dicho que los ciclistas experimentados tienen sus propias bicis y generalmente saben muy bien lo que hacen en todo momento. La iniciativa del "Bicing", a priori perfecta y deseable", se ha convertido en un riesgo en las calles. Nadie les exige nada: ninguna licencia, ningún conocimiento del código de circulación, cero de educación vial, etc. Uno pilla una bici y se escampa por las calles a su antojo y sin respetar nada; encima... las bicis están hechas un asco y ofrecen una seguridad mínima para quien las lleva y para los peatones.

Pero como bien dice Cotoky, "Hay que ser modernos"... pese a quien pese ;-)

Loli dijo...

Hola Sergi y demás¡¡. Bueno, pues es verdad que hay días en que uno está hasta aquí y suelta lo que siente sin más, como me ha pasado esta mañana, pero me contado hasta mil y me lo he comido solita. Porque compartir el mundo con gente ajena que ni te va ni te viene es cosa complicada y casi prefiero seguir alimentando a esta anti-social en la que me he ido convirtiendo. Porque las cosas no funcionan como me gustaría y yo no funciono como los demás quisieran.
Pero bueno, quitando mis divagaciones a un lado. Comprendo la postura de Sergi al sentirse "cabreao" con los ciclistas cuando lo atropellan, hombre, yo también lo estaría, lo mismo que si el atropellador fuese un peatón acelerado o un coche que se sale de la vía. La acera está hecha para los peatones, y es lógico sorprendernos y enfadarnos cuando nos arrollan. Pero también entiendo que a menudo los ciclistas no tienen carriles adecuados para su tránsito seguro, no veo lógico que tengan que compartir la calzada con vehículos de motor y lo ideal sería que carreteras se preocupase de la seguridad de los mismos y que la utilización de la bicicleta fuese algo al alcance de todos. Y digo esto porque donde he vivido y vivo no existe posibilidad de usar la bicicleta a no ser que te vayas a una pista en el monte. Y la verdad es que me gustaría muchísimo poder desplazarme con ella puesto que no conduzco.

Besitos. Loli

El kioskero del antifaz dijo...

Efectivamente loli; el problema es que en Barcelona, los ciclistas SI tienen los carriles adecuados, pero les mola más ir por la acera.

Un peatón (hablo por mi) va por la calle subidito a su acera, y en un momento dado puede detenerse en seco o irse hacia su derecha o izquierda. Cuando resulta que por detrás viene un ciclista (pasando tres pueblos de lo cerca que pueda estar de él su carril bici) y "presupone" que el peatón va a seguir su camino en línea recta y no se va a mover, pueden suceder dos cosas:

A) Que el peatón no se mueva y que el ciclista pase por su lado literalmente rozándole.

B) Que el peatón se mueva y ZAS! hostia al canto. Así fueron las circunstancias de mi segundo accidente. Imagina si llego a ir con mi hija de 6 años de la mano y en lugar de chocar contra el maletín de mi portatil, se estampa contra ella.

Insisto: quien quiera bici que vaya con ella, a mi me da igual, pero joer... que Barcelona es una ciudad razonablemente preparada para que ciclistas y peatones no andemos jodiéndonos los unos a los otros.

y en cualquier caso, ante un posible incidente, detén tu bici, preocúpate por la persona a la que te has llevado por delante, y reconoce que no ibas por el lugar que te pertenecía.

Nada más ;-)

Gracias por todos los comentarios, y me resulta grato observar que, salvo excepciones, estamos de a cuerdo en algo personalmente... me parece lógico, no sé.

Kenneth Figuerola dijo...

"Pues no es así, y todo... por culpa de los putos ciclistas, que encima, como que van de ecologistas, de progres y de que están salvando el mundo, parece que haya que darles las gracias cuando te atropellan con sus bicicletas."

Como diris Schuster: no hace falta decir nada más !!

Es coña... pero tienes razón.... El ciclista, al menos en Barcelona, va y hace lo que le sale de los cojones, tendria de ser misión de la Guardia Urbana multarlos por no ir por el carril bici...pero ya sabemos que en esta ciudad tan chupi-progre ( gobernada por sociatas y ecopijos ) es más importante multar a quien tira un chicle a la acera, quien está bebiendo una cerveza del paki por la calle o quien no rega sus plantas 3 veces por semana.... En el resto de Europa la bici está muy extendida però ahí es diferente, ya que existe una 'cosa' que se llama Educación !! y los ciclistas tienen muy claro por donde tienen de ir y comportar...alguno habrá pero pocos....aquí es la anarquia pura y dura.

Ya sabes, al próximo que veas por la acera le metes una patada voladora, por sí acaso se le ocurre atropellarte. Es como un ataque preventivo. :)

vicky waiting dijo...

por culpa de un bici-imbecil que me hizo la vida imposible en mi primer examen de conducir, suspendí....tuvo suerte de que estuviese examinandome. Si me lo hace ahora, le agarro del manillar y me pongo a acelerar el coche hasta 200...a ver si le quedaban ganitas de volver a dar por culo...