viernes, 21 de mayo de 2010

Reencuentros y desencuentros

En lo que llevo de año me han sucedido una serie de cosas -casi místicas- relacionadas con el mismo tema, algunas las he buscado y provocado yo, otras han venido por añadidura, por casualidad o causalidad, en eso ya no entro.

Por ejemplo; me llenó de alegría reencontrarme con Maria después de 30 años sin saber el uno del otro. Alegría es poco, y tampoco creo que el término felicidad sea capaz de contener en sí mismo todo lo que para mi supuso quedar con ella en Plaza de España, verla de nuevo, saber de su vida después de haber compartido pupitre en la escuela; en definitiva... recuperar esas miradas, esos gestos, sentirla a mi lado pasando un día juntos y con la esperanza de pasar muchos más en el futuro.

Maria fue alguien a quien dejé entrar en mi corazón adolescente, y mi deseo es que ella se encuentre a gusto en él y no sienta nunca la necesidad de marcharse. Yo me siento a gusto en el suyo en el que creo tener un rinconcito para mi.

Idéntica sensación experimenté cuando retomé contacto con Alfonso y Ramón; un par de adorables madrileños con los que estuve en “la guerra”. A los tres nos vistieron de soldados, nos convirtieron en auténticas máquinas de matar, nos dieron un arma y nos encomendaron peligrosas misiones entre las que recuerdo algunas especialmente sublimes: la tarde en la que Ramón y Alfonso me llevaron a merendar a “La Mallorquina” en Plaza del Sol. Ellos ya se conocían el tema, no les era nada nuevo, pero los deliciosos pasteles de aquel lugar nos sumergieron a los tres en un mundo lleno de fascinantes sensaciones. Recuerdo también las fiestas de San Isidro en las que Yolanda (la novia de Alfonso) y yo, íbamos robando tortillas de patatas de los bares y comiéndonoslas por los rincones de Madrid. O aquélla noche en la que en casa de Alfonso estuvimos escuchando el disco de “La Mandrágora”, charlando y tomando copas. Esos recuerdos son los que quedan por encima de todo lo demás. Los recuerdos, y el deseo de reencontrarnos en cuanto Alfonso termine con las dichosas obras de su casa. Ni se imagina Alfonso las ganas que tengo de meterme con él por rojo, seguro que las mismas que él tiene de meterse conmigo por querer asesinar a todos los ciclistas de Barcelona. Pero siempre con el respeto y la profunda admiración que personalmente siento por tantas y tantas cosas en las que anda seriamente comprometido.

Ramón era y es un tipo grande y corpulento al que tengo ganas de rodear con un abrazo y de tomarme con él un ribeiro para compensar aquella ocasión en la que me llevaron (Alfonso y él) a un restaurante gallego. Ramón me hablaba de las excelencias de los caldos que regarían el codillo que yo me había pedido, pero finalmente... me decanté por una Coca-Cola. Me consta que aún se están riendo de ello... cabrones.

Alberto ha sido otro reciente reencuentro después de compartir juntos la media década que vivimos de los 60’s y las décadas completas de los 70’s y de los 80’s. 25 años de amistad en los que compartimos infancia, adolescencia y juventud, y que quedaron aletargados en un rincón el día que él se fue a Ciudad Real para convertirse en un periodista comprometido (Joder!... Todos los periodistas que conozco están comprometidos. Dónde queda la objetividad?... No me toméis a mal este comentario periodistas... que os veo venir). En cualquier caso a Alberto le quise como a un hermano y mañana sábado tendré la ocasión de poder abrazarle.

Mañana sábado... No sé qué tal será un día como el de mañana en el que muchas emociones van a recorrerme por dentro.

Mañana sábado me reencontraré también con Laura a la que hace más de 30 años que no he vuelto a ver. Laura, la prima de mi hermano/amigo Alberto y la primera chica que una tarde de domingo me preguntó si quería ser su novio... y le dije que si.

Desafortunadamente no podré abrazar a Laura. Ella no podrá verme, ni tan siquiera sabrá que yo estaré allí al lado de sus primos Alberto y Alex, de sus tíos Miquel y Juani y de sus padres Josep Maria y Ada entre otros muchos familiares y amigos que también irán a verla para despedir a una joven Laura a la que una mierda de enfermedad se lo ha arrebatado todo, así... de golpe.

Ni te imaginas Laura lo que lamento no haber sido lo suficiente mayor para quererte más cuando tuve ocasión de hacerlo.

Maria, Alfonso, Ramón, Alberto... la vida es caprichosa y quien sabe si su juego no será el de volver a separar nuestros caminos. En cualquier caso, ahora que os tengo dejarme deciros que habéis sido y sois tremendamente importantes para mi. Dejarme deciros... que os quiero.

En la fotografía que encabeza esta entrada: Laura, Alberto, Sergi y Miquel Àngel, a quien también la vida le dejó hace ahora dos años. Espero que tu hermana Laura te haga la compañía que los que nos quedamos aquí ya no podemos hacerte.

Y nos llamábamos los inseparables.

... Puta vida.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Como tú bien dices la vida es caprichosa. Y ojalá no entre en sus locos caprichos el de separar más caminos y juntos podamos compartir muchos más buenos “paseos”. Paseos que harás con la gente que te quiere...y a la que tú sabes querer tan bien!. Un recuerdo para los que no te pueden acompañar y un besazo para ti de “la teva amiga d'infantesa” =)
Maria Faz

abril en paris dijo...

Los amigos son hermanos del alma por eso me doy cuenta por lo que estarás pasando. Y solo me atrevo a desear que el reencuentro os haga un poco más felices a pesar de todos los pesares que la vida nos 'regala'.

Un abrazo.

Pepo dijo...

Emotivo el post, kioskero. Uno mira hacia atrás y luego hacia adelante y comprueba, con estupefacción, que el camino se acorta. Siento las circunstancias de vuestro reencuentro. Un abrazo.

Marc dijo...

Pocas veces he leído un canto a la amistad tan commovedor como el que acabas de escribir. "Los inseparables" de entonces, lo siguen siendo siempre en algun lugar. Los gusanos de seda ¿no lo vamos a entender todo, no?

CrAaRt dijo...

He llorado por tus ojos, con este relato...he sentido tu angustia...tu dolor, tu ira y tu rabia...

Tube el "don", ayer, de compartir este primer instante contigo y poder darte uno o mas abrazos...no los conté..no hace falta...ojala hubiese podido darte muchos mas, hasta sacarte la impotencia que sentiste!

Quiero que sepas, que estoy segura, de que Laura, se sintió muy orgullosa y feliz, de haberte tenido en su vida al igual que se deben sentir, Ramón, Alberto, Alfonso , Maria y también Miquel en su dia...
Y estoy segura de que ellos tambien te quieren a ti lo mismo que tu les quieres , les has querido y les querrás a ellos...porque, a una persona, TAN GRANDE COMO LO ERES TU!! SE LA QUIERE SIN MAS! SE LA ADORA SIN MAS!!

Yo te quiero muchÍssimo, mucho, mucho, y estoy de verdad muy orgullosa de poder compartir mi vida ya hace 7 años con un SEÑOR de pies a cabeza como lo ERES TU!!

Y los años que nos quedan nene!! ...MUCHOS, MUCHOS...

Porque yo, estaré a tu lado siempre!!! para llorar, para reir, para cantar, para contarnos los mas oscuros secretos...porque eso es lo que hacen
LOS AMIGOS!!!!

TE QUIERO, SERGI! Y TE ACOMPAÑO EN ESTA MISERABLE TRISTEZA...Y en todo momento...

Un gran beso de tu AMIGA que te adora...

Lydia

JuanRa Diablo dijo...

Realmente emotivo, Sergi

Un abrazo y mis condolencias.

Florenci Salesas dijo...

Sergi, me has dejado hecho polvo. Ya sabes donde estoy, para lo que sea, nen. La vida hace su camino, sin ningun miramiento por lo que podamos sentir los humanos. Entre humanos, pero, lo minimo que podemos hacer es tenerlos esos miramientos. Cuando alguien a quien le dimos una parte de nosotros se va, se va una parte de nosotros, la parte que en esa persona pusimos, tod lo que le dimos. Lo que ella nos dio continua dentro de nosotros y nuestra responsabilidad es cuidar ese recuerdo y mantenerlo vivo. Con esta entrada es evidente que has hecho perfectamente tu trabajo. Este donde este, Laura estaria orgullosa y agradecida. Cualquiera que te conozca, tambien lo estara. Yo lo estoy, y mucho. Esplendido canto a la vida y un ligero corte de mangas a la muerte. No la podremos evitar ni vencer jamas a esta tipa. Pero en nuestras manos esta que no se lo lleve todo. Las tuyas han sabido agarrar fuertemente lo que han podido. Maravillosamente.

Un abrazo muy fuerte,

Joana dijo...

Poc és pot dir en aquestes situacions. Espere que aquest poema t'acompanye en aquest moment tan delicat:

Cuando la soledad te abriga con su cuerpo largo,
Cuando la muerte sólo es compañera y algo más,
cuando nada te importa por importarte algo,
te pierdes y no te encentras entre los demás.

Cuando los ojos sólo sirven para recordar,
cuando la boca el habla ve como extranjero,

Cuando en el tren ya no te sientes viajero,
murmuras, sollozas y un calor te intenta amordazar,

cuando no por mucho beber la sed te olvida,
cuando estás en el mismo sitio al cabo de mucho andar,
cuando sólo ves la roja sangre de tu intensa herida,
cuando llegues a ese cuando... ya sólo tienes que regresar.

El kioskero del antifaz dijo...

Infinitas gracias a todos.

Besos ;-)

Alfon. La vida desde el lago............................................................................................ dijo...

Siempre negaré que nadie robara tortilla alguna. Estaban encima de las barras de los bares y lo que hay sobre la barra se considera un pinchito, aunque una tortilla entera pueda resultar desproporcionada. Precisamente hoy hable con Ramón para vernos en un par de semanas. Que en mi casa no hay obras. Es un obrón. Ahora estamos, bueno, está (Patrizio, nuestro Borromini particular) remantando, mientras los bártulos dan vueltas por toda la casa. Pero seguro que más pronto que tarde aparecemos. Joé qué añito.