martes, 30 de septiembre de 2014

De las playas de Salou, al Saloufest

Parece que ya hemos vuelto a la normalidad: la vuelta al cole, el regreso a los puestos de trabajo (para aquellos afortunados que aún conservamos uno); en definitiva: la cotidianeidad.

Cotidianeidad que en estos momentos deben agradecer especialmente los habitantes de Salou, esa pequeña villa situada en la comarca del tarragonés y que ha sido tristemente noticia a lo largo de todo el verano. Ahora, con la llegada del otoño y con los noticiarios y la prensa repletos de información, ya nadie volverá a hablar de Salou hasta el verano próximo. Y es que ya se sabe que en verano, los medios tienen que hablar de algo.

Salou se denominó Salauris durante la dominación del Imperio Romano y fue uno de los puertos más importantes de la Hispania Citerior. Posteriormente padeció los envites de la invasión Musulmana provocando un notable abandono del población en su territotio. En 1114, la cruzada Pisano-Catalana, contra el Emirato de Mayürga, hizo florecer de nuevo a la pequeña localidad, y más adelante, y debido a sus excepcionales condiciones naturales del puerto de Salou, la ciudad se convirtió en el puerto más importante de la Corona de Aragón hasta bien entrado el siglo XIX. Todo eso es historia, cierto, pero no exenta de acción y aventura como la protagonizada por los piratas sarracenos y sus innumerables saqueos  contra las flotas comerciales catalanas que se acercaban al puerto, y también fue desde Salou, un 6 de septiembre de 1229, cuando el rey Jaume I concentró a su escuadra catalano-aragonesa y partió a la conquista de Mallorca.

Seguro que nada de eso saben los jóvenes turistas británicos que pasan sus veranos en Salou en esas interminables noches de botellón, borrachera, balconing y de felaciones a cambio de chupitos. Pero lo malo... no es que ese desconocimiento lo tengan esos jóvenes que el día de mañana serán unos auténticos “gentelmen” que se tomarán su sándwich de York sentados en un banco del Hide Park londinense en su periodo diario de asueto laboral. Lo malo, insisto, es que esa historia tampoco la conocen los medios; o cuanto menos –y lo que aún es peor-, no nos la cuentan. Ya se sabe... la noticia siempre es que un ciudadano muerda a un perro y no al contrario, pero también fue noticia, en su día y en aquellos años 70’s, que localidades como Salou o Benidorm, eran el lugar de cita vacacional  de muchos españoles de tierra adentro que se hacían amigos de turistas ingleses y que se deleitaban con el espectáculo de contemplar los bikinis de las suecas. Españoles que encontraban en esas playas la mejor de las alternativas para pasar un verano en familia (ahora practicamente es igual, pero en apartamentos, como los de Les Dàlies) y a pesar de que se pudiera producir un puntual desorden (como en cualquier parte del mundo). Lo importante, era entonces y debería ser ahora, disfrutar del sol, del mar, del descanso, de la gastronomía, e incluso y aunque parezca imposible según los medios... de relax y de tranquilidad.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Estudias o diseñas?

A mediados de los 70’s se puso de moda eso de preguntar: “Estudias o diseñas?” en lugar del clásico “Estudias o trabajas?” que se utilizaba para romper el hielo e iniciar una conversación en eso del “chico busca chica” (y viceversa). El motivo del cambio fue claro, ya que se daba por sentado (que durante esas décadas de los 70 y de los 80) cualquier persona joven estaría estudiando algún grado de diseño, o trabajando en algún estudio como diseñador o diseñadora gráfico.

Era la época de la movida madrileña que fue extendiéndose a lo largo de toda la geografía española hasta mediados de los 80’s. Se trataba de esa España de Felipe González y de los tres millones de parados, pero por encima de todo... era la España de la post-dictadura, una España que se moría de ganas por mostrarle al mundo su potencial creativo, su capacidad de innovación estética, y de que para nada se trataba de un país gris o en el que solo lucían las glorias deportivas y la Fiesta Nacional. Con todo, La Movida fue efímera, pero dejó su huella en todos los ámbitos relacionados con la cultura del país. Ejemplos representativos son: Alaska o Tino Casal en el mundo de la música Pop, Pedro Almodóvar en el cine, el fotógrafo Pablo Pérez Minguez, así como otros que mostraron su talento en el campo del diseño, la pintura o la arquitectura como: Ceesepe, Los Costus, Guillermo Pérez Villalta, Patricia Gedea o Juan Ugalde.

Entre otros muchos, a ellos les tocó hacer la revolución cultural. Curioso el detalle de que una auténtica ‘revolución cultural’, sea considerada por los historiadores como un ‘movimiento contracultural’, pero en realidad, así era, ya que se trataba de ir en contra de la cultura establecida durante casi 40 años de férrea y estricta dictadura.

Como bien se dice, casi todo en esta vida es cíclico, y ahora, transcurridos 40 años más en los que nos ha parecido vivir en un país de ensueño, descubrimos que todo ha sido una gran mentira y que tampoco han cambiado tanto las cosas de cómo las dejó el dictador. Los artistas de la movida manifestaron a través de su arte aquellas ganas de cambio y aquella necesidad de expresarse que les había sido negada. Ahora son otros quienes deben tomar el relevo ya que este país está empezando a parecerse demasiado a ese desierto que creíamos haber dejado atrás. Los políticos nos demuestran día a día qué cosas les importan y cuáles son las que les dan absolutamente igual, y está claro que la cultura, el arte, la creatividad en general, no está dentro de sus prioridades, pero... Quién tiene la responsabilidad de cambiarlo?

Seguir las reglas está bien para aquellos que carecen de ideas, tienen temores o simplemente se conforman con cualquier cosa. Pero aquellos que sienten que hay “vida” más allá de todo esto o que se creen con cierta capacidad creativa, saben que las reglas están ahí para eso. Para transgredirlas, modificarlas, romperlas...

Y tú? Estudias o diseñas?

Créditos imágenes: 1) Fotografía correspondiente a la web de la UNIBA (Centro universitario internacional de Barcelona). 2) Imagen procedente de "Frenesí en la gran ciudad (La movida madrileña)", documental producido por TVE