miércoles, 4 de febrero de 2015

La espiritualidad sexual del Tantra

En las décadas de los 60 y de los 70 se puso muy de moda... “la espiritualidad” por aquello de que los hippies –aunque mirados de reojo y con mala cara por muchos- traían cosas aparentemente nuevas a nuestra sociedad, o quizá las mismas de siempre, pero envueltas de libertad, paz y amor, con lo que resultaban excitantes para muchos españolitos tradicionales, e incluso para muchos que aparentaban ser recalcitrantemente conservadores.

Por decirlo de algún modo: hasta la sexualidad en aquellas décadas era espiritual.

Todo empezó cuando los británicos decidieron hacerse los amos del planeta, allá por el siglo XVI y se hicieron dueños de más de medio mundo formando el que se dio en llamar el imperio más grande de la historia. Entre muchas de las que por entonces fueron sus posesiones se hallaba la India, lugar que utilizaron para la explotación de té y para el transporte de opio hacia China; bueno, sí... también construyeron algún ferrocarril, nombraron emperatriz de la India a la reina Victoria y se pasearon entre medio de aquellas exóticas criaturas “casi humanas” luciendo sus monóculos y tomando el té de las cinco (allí lo tenían a cascoporro!).

Y así siguieron hasta mediados del siglo XX. Fue después de la Segunda Guerra Mundial cuando la India consiguió su independencia del dominio británico y se libraron de aquellos tipos que vestían pantalón bombacho, camisa de explorador y que sufrían con el calor, el intenso sol y los devastadores monzones. Los ingleses, que jamás dejaron de ser muy ingleses estuviesen donde estuviesen y por el tiempo que fuese, pasaron por alto detalles importantísimos de la cultura, las tradiciones y las costumbres hindúes; vaya... que como que iban a lo que iban, nunca se enteraron absolutamente de nada. La excepción que en este caso confirma la regla, es la del cónsul Richard Francis Burton y que se trataba de un inglés muy poco inglés: libertino, pendenciero, explorador, estudioso de las culturas orientales y de sus diferentes lenguas (se dice de él que hablaba 29 idiomas) y que se fijó en esos detalles, reparó en ellos, le dio por estudiarlos, y allá donde pillaba un tratado, documento o lo que fuese, se ponía a traducirlo. Concretamente, en 1883 realizó la traducción más famosa del Kama Sutra (originalmente escrito por Vatsyayana), y que conjuntamente con sus escritos en los que describía la sexualidad en la India despertó la cólera de la remilgada sociedad británica y ningún aristócrata inglés gustaba de ser visto públicamente con Sir Richard, ya que las malas lenguas dentro de los círculos de aquella Inglaterra victoriana no tardarían en ponerle a caer de un burro.

De modo que los ingleses, y tras su larga colonización del territorio hindú, pasaron por allí sin pena ni gloria y tuvieron que transcurrir 30 largos años para que alguien más, a parte de Richard Francis, reparase en ese curioso libro titulado el Kama Sutra y en el que además de sugerentes imágenes en las que sus protagonistas practicaban el acto sexual de los modos más extravagantes posibles, se hallaban también unos textos que describían esas posturas y narraban detalles importantes sobre una filosofía de vida mezclada con animismo religioso denominado: el Tantra.

Margot Anand, una escritora y traductora francesa, fue quien desempolvó el kama Sutra tras un viaje que realizó a la India a principios de los 70. Se fue hasta la ciudad de Pune en el estado de Maharastra, se alojó en el Ashram Bhagwan Shree Rajnesh y se dedicó a observar, a aprender, y muy posiblemente... a practicar, hasta convertirse en una maestra del Tantra que no tardó en traer a Europa y a popularizarlo a través de algunos de sus libros como: El arte del éxtasis sexual, el arte de la magia sexual o el arte del éxtasis diario. Vamos... que no es que fuese especialmente original con los títulos, pero la mujer tuvo su éxito a la hora de poner de moda aquello que los ingleses tuvieron al alcance de su mano y pasaron por alto.

Lo cierto es que, en su origen, el Kama Sutra no tiene absolutamente nada que ver con lo que en occidente conocemos de él. Podríamos decir que “el concepto original” se pervirtió en favor de su buena comercialización y en detrimento de su contenido; por llamarlo de alguna manera... “espiritual”. En otras palabras, las posturas que aparecen en el libro no fueron creadas con la intención de ofrecer unas relaciones sexuales placenteras a sus practicantes, si no más bien para demostrar a las deidades, que a pesar de estar practicando sexo, la mente estaba en otra parte y el alma pendiente de alcanzar el Nirvana. Qué mejor modo de evitar la tentación que sucumbiendo a ella, pero no experimentando placer alguno? Prueba de ello es que en el sexo tántrico, se trata de restarle toda importancia a la eyaculación, retrasarla lo máximo posible, e incluso evitarla.

En los 70, con el movimiento hippie en pleno apogeo en Europa y en Estados Unidos, con el regreso de autores franceses que habían pasado temporadas en los ashram hindúes practicando meditación y encontrándose a sí mismos, etc, las teorías y escritos amatorios orientales obtuvieron una gran difusión y se utilizaron para disfrutar del sexo de una forma “distinta” y para ser utilizadas como terapia, entre otras cosas, para corregir la eyaculación precoz. “Innovaciones” o variantes de algo que en la India es más que un “manual” y que se trata en realidad de una filosofía de vida, pero que en occidente sirvió para que los que se erigieron como gurús montando escuelas de yoga o consultas sexológicas terapéuticas, hiciesen una buena cantidad de dinero que les llevó de ser hippies, a convertirles, posiblemente... en banqueros.

Lo cierto es que el hecho de encontrarse sexualmente satisfecho contribuye a la estabilidad física y mental, y al margen de que cualquiera de esas prácticas pueden llevarse a término con la pareja, existen también locales como el de La Perla Negra, con señoritas profesionales especializadas en los masajes tántricos en los cuales las relaciones sexuales con penetración se sustituyen por la estimulación de los órganos genitales. Algo similar a otra práctica muy extendida entre los jóvenes adolescentes de los años 60’s y 70’s ante el temor de las chicas en perder su virginidad y que consistía en llegar al orgasmo por el puro magreo. Quién no oyó, o ha oído hablar nunca del petting?

6 comentarios:

Jorge Rueda De la Rosa dijo...

Muy buen post, era una época bonita de vivir, se movían a un ritmo diferente, era otra forma de percibir tu tiempo, interesantes contenidos en tu blog, sigue así. Por cierto! Tendremos nueva Edición de Expogays del 17 al 19 de abril en Barcelona. Junto
con la feria B-Travel. os esperamos!

Jorge Rueda De la Rosa dijo...

Por cierto! Tendremos nueva Edición de Expogays del 17 al 19 de abril en Barcelona. Junto
con la feria B-Travel. os esperamos!

bigudi dijo...

Me da un poco de entera eso de autodefinírnos como españolitos, echando un poco atrás y viendo la vida que llevaron mis padres escuchando su paso por la vida en esa misma época en la que muchos descubrían las bondades del progreso y otros muchísimos más seguían metidos en el bucle de la austeridad(verdadera) en la de la emigración y la lucha frenética por la superación con la cabeza tan bien amueblada como la de cualquier europeo a los que nadie se referiría como europeitos solo decir que eramos Españoles con mayúsculas enteros y conscientes, sin fribolidades, quizas haya dos clases de españoles pero me gustaría pensar que no.

bigudi dijo...

Cuéntame,es una forma muy amable de ver aquellas décadas a pesar de ello sí, es verdad recuerdo todo aquello pero no todos tuvimos tanta suerte quizás esa imagen perteneció a un 30% de la población.

Mark Anto dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mark Anto dijo...

$9 Million Fraud Judgment Against Antony Gordon In Federal Court
This fraud judgment has led to Antony Gordon’s Chapter Seven bankruptcy, which is a straight liquidation.
This (2:13-ap-01536-DS 1568931 Ontario Ltd., an Ontario (Canada Corporati v. Gordon et al) looks like a $9 million dollar fraud judgment in federal court against Rabbi Chanan (Antony) Gordon (an attorney, motivational speaker, and hedge fund manager).
http://www.lukeford.net/blog/?p=59030