jueves, 17 de marzo de 2016

Vuelve lo Hippie

Los hippies de los 60 eran, en su mayoría, jóvenes de familias de clase media o bien acomodadas, y eran hippies porque podían permitirse el lujo de serlo. No pocos de ellos lo eran con la Visa entre los dientes y capaces de mantenerse vendiendo piezas de artesanía hechas a mano en mercadillos o a pie de calle, pero claro... no solo vivían de eso, ya que sus vicios más bien caros, era papá quien en realidad los financiaba mientras esperaba pacientemente a que su hijo, o hija, sentase algún día la cabeza, construyese una familia y se convirtiese en una persona "de bien" con un empleo respetable.

Los tiempos han cambiado, y también los hippies. Si en los 60 el movimiento surgió como protesta a las guerras (concretamente a la de Vietnam) y en contra de un capitalismo salvaje y de un consumismo excesivo y poco sostenible, los hippies de la actualidad lo son porque no queda otra y no hay más huevos.

Ah, pero... decís que no hay hippies ahora? Mirad a vuestro alrededor...

El hippie actual es aquel que llegó tarde al movimiento de los 60 y al consumo de psicotrópicos; a lo sumo consumió porros y anfetaminas en los 80's o se arruinó la vida con sustancias mucho más nocivas. Llegó también tarde al amor libre y a las proclamaciónes de los derechos civiles y la paz mundial. Llegó tarde porque aún no había nacido por aquella época o sencillamente era todavía un niño. Al hippie actual le dieron una educación y unos estudios, le enseñaron que en la vida cualquier esfuerzo tiene su recompensa y que las carreras universitarias, los másters y los títulos servían de algo. A día de hoy, el hippie actual se ha casado ya; quizá incluso lo ha hecho un par o tres de veces, tiene hijos, y si no es un hijo de puta, es de aquellos que le pasa la pensión a su ex esposa/s.


Insisto, mirad a vuestro alrededor y veréis a todos aquellos de vuestro entorno más inmediato (quizá vosotros mismos), que aún y con un puesto de trabajo, a duras penas se mantienen, malviven y sobreviven como pueden. No se trata de hombres o mujeres jóvenes de pelo largo, vestidos con ropa de gasa ibicenca ni con símbolos de la paz colgando de cuello. Se trata de personas en la edad madura que lejos de dedicarse a esa vida contemplativa, han luchado como los que más para conseguir ese sueño que les vendieron y ese objetivo de "llegar a ser algo" en ese futuro que ya es su presente, un presente en el que han ido a menos, y en el que pese a todo... el futuro que aún les queda pinta negro, pero que muy negro.

Esos hippies no van a encabezar manifestaciones porque por no creer, ya ni creen en eso. No van a asistir a ningún hipotético festival en Woodstock porque la música la escuchan a través de su iPhone (mientras puedan pagarlo). Tampoco van a consumir sustancias más allá del vino de mesa o algún que otro gintónic en sus encuentros con amigos.

El hippie actual es la persona preparada que ha pagado religiosamente sus impuestos, que ha sacrificado gran parte de su juventud en esa lucha que le ha llevado a pasar su vida viviendo como un esclavo de sí mismo y del sistema, pero que ahora, en su cerebro ha sentido un "click", se le han roto todos los esquemas y se plantea cambios.

Está aún por definirse cómo será ese hippie actual que está germinando, pero que está por llegar; ahí, a la vuelta de la esquina.

Y ese hippie se levantará contra esta sociedad asfixiante como aún no lo ha hecho nadie. Vaya que si se levantará..

No hay comentarios: