martes, 1 de junio de 2010

Cómo... que no hay futuro?...

Clicar la tira para verla en grande

Mi hijo, que actualmente tiene 13 años, me dijo este domingo que si el día de mañana tuviese que hacer un blog sobre la década en la que pasó de ser niño a adolescente, lo resolverá esencialmente en tres entradas:

La primera: de niño me lo pasaba muy bien sentado en el sofá viendo el Disney Channel mientras merendaba.

La segunda: Cuando era algo más mayorcito me lo pasaba muy bien en el sofa; o bien espatarrado y jugando con la Nintendo DS, o bien, algo más activo, pero tampoco tanto... jugando con la Wii.

La tercera: En mi adolescencia también lo pasé muy bien en el sofá retozando con algunas de mis novias o cascándomela con el portátil sobre mi regazo y descargándome pelis “guarras”.

Fin del blog.

En parte le entiendo. Él alucina cuando lee las historias de este blog y se da cuenta de lo distinta que fue mi época con respecto a la suya, pero no deja de ser cierto que la falta de perspectiva, a veces, nos hace ver las cosas de una manera que no son, y para muestra... basta con echar un vistazo a la tira cómica que encabeza esta entrada. La hice con 20 años para un semanario alemán. No entiendo aún cómo me la publicaron ya que evidentemente el contenido era muy localista, muy “español” y poco tenía que ver (creo) con la realidad de la juventud alemana de aquellos años. Imagino que como se trataba de una serie de tiras que se iban publicando semanalmente y yo hacía mis entregas en cantidades industriales para abastecer a mi editor, algunas de ellas, como esta... quizá pasaron desapercibidas al filtro del revisor y al del traductor... no sé, el caso es que se publicó y nadie se quejó de nada.

Para los que a mediados de los 80’s teníamos 20 años, caló muy hondo en nosotros aquello que los Sex Pistols cantaban de “No Future”, lema que alzó al movimiento Punk a lo más transgresor entre los años 1976 – 1979 y que nos hacía ver no sólo que no íbamos a ninguna parte, sino incluso algo peor... y era que tampoco veníamos de ningún punto concreto, o cuanto menos... interesante.

Veíamos que la década de los 70’s había sido algo anodino y desesperanzador, cuando en realidad se trató de una década de lo más singular. Cierto era que no habíamos vivido una guerra, ni fuimos lo suficiente adultos como para sufrir, de lleno, en nuestras carnes la represión de una dictadura, pero de ahí a no tener historia, de ahí a no poder desarrollar unos ideales de cualquier tipo, o asegurar que nos lo dieron todo hecho... hay un abismo. Además... ni puta falta hace tener que pasar por tantas calamidades. La vida se hace día a día y como bien decía Lennon: “La vida es lo que nos está pasando mientras hacemos planes para el futuro”, así que quizá lo mejor es no preocuparse tanto y dejar fluir poco a poco ya que inevitablemente, todo... nos termina llevando a alguna parte.

Los 70’s, en realidad, y con la perspectiva de ahora, ligeramente alejada de la de un joven influenciado por el Rock & Roll, fue una de las décadas quizá más importante del pasado siglo, más densa y en la que más hubo de todo:

Los 70’s fueron, en parte, felices ya que los españoles se encontraron con una España distinta, una España en pelotas y a la que había que proveer absolutamente de todo a nivel político, cultural, filosófico, social, etc. Se trataba de una España más cercana a Europa que a las sombras en las que había estado escondida durante las décadas anteriores. Un país en el que se terminaron, casi a la par, la dictadura y el dictador, se aprobó la reforma política, llegó la democracia; una democracia que finalmente hasta pareció que iba en serio con la legalización del partido comunista y todo, y sin necesidad de quemar ni a curas ni a iglesias, pero sí quitándoles parte de su extremo protagonismo.

Los 70's fueron, en parte, lamentables ya que vinieron precedidos de unos 60's en los que aún estaba todo por hacer, pero en los que había trabajo, dinero, y en los que la gente que se echaba a la calle no lo hacía para pedir justicia o pan, sino para exigir libertades en nombre de la revolución y a porrazos con los gendarmes. Los conflictos bélicos quedaban muy lejos, y aunque los primeros jóvenes norteamerticanos regresaban de Vietnam en bolsas de plástico no nos afectaba de un modo directo ya que tampoco se trataba de una guerra emitida a lo “Reality Show” a través de la televisión. Así que los setenteros se las imaginaban muy felices hasta que los países pobres empezaron a reclamar parte del pastel aumentando el precio del petroleo y metiéndonos, a los países ricos, en una crisis que mandó muy lejos a las vacas gordas de los opulentes 60's y que pusieron patas arriba la economía a nivel mundial.


De modo que con la perspectiva de hoy, el joven autor de ésa tira cómica (que de cómica... tiene más bien poco) queda muy, pero que muy lejos. Tenemos historia sobre la que aferrarnos a unos ideales. Vivimos ésa época que fue nuestro presente y con él hemos construido nuestro futuro y más de lo mismo que como siempre... está aún por venir. Incluso a algunos... ni nos fue necesario recurrir a las drogas, que quieran que no, pero éso de poder vivir las cosas sin un estado alterado de conciencia, tiene más de bueno que todas las cosas.

Así que hijo... no te preocupes por ése blog de tu paso por la infancia a la adolescencia que posiblemente no terminarás haciendo ya que habrán cosas más interesantes que hacer. Limítate a vivir el día a día ahora, a disfrutar de las cosas que tienes al alcance de tu mano, vívelo todo con ganas y con intensidad -no vas a tener más que una oportunidad de hacerlo, y sería muy estúpido desaprovecharla-. Graba en tu memoria todos los momentos buenos para disfrutarlos cuantas más veces mejor, graba también los malos, que de esos se aprende. No te tomes demasiado en serio a ti mismo ni les des mayor importancia a los éxitos que puedas tener –son efímeros en su mayoría-, valora más los fracasos y aprende a zafarte de sus redes y a salir de ellos con una sonrisa. Lucha por lo que quieres, pero sin prisas, sin fanatismos, sin necesidad, lucha simplemente para llegar a sentirte autosuficiente y que no llegue ni a importarte si el día de mañana algunos de tus sueños no han llegado a cumplirse; tampoco es bueno que se cumplan todos y siempre te quedará el saber que lo has intentado, y eso... no es poco. Comparte, por encima de todo... comparte lo bueno ya que si te lo quedas sólo para ti tampoco te habrá merecido la pena. Respeta a todas las personas, leyes y cosas, pero por encima de todo a aquellas personas, leyes o cosas que consideres que son merecedoras de ése respeto, pero el resto... mándalo a la mierda ya que total... te va a dar lo mismo.

En cualquier caso... haz lo que debas. Se va a tratar de tu vida y lo único que espero yo de ella es que la vivas feliz y que sepas hacer felices a cuantos te rodean.

Ahora aún es demasiado pronto, pero cuando decidas mirar atrás a través de ése blog tuyo... o lo que sea, si realmente puedes llegar a poner bastantes más que esas tres entradas... habrá merecido la pena.

Siempre hay un presente que termina siendo pasado y que da lugar a un futuro.

Dorm tranquil, cel. Tens futur i tan sols està a les teves mans que sigui un futur esplèndid.

10 comentarios:

peibol dijo...

En realidad, si lo piensas, todas las generaciones consideran que tuvieron una infancia y adolescencia durísima y humilde, mientras a sus hijos les ha venido todo rodado. Dentro de 2000 años, aún cuando todo este absolutamente tenconologizado, los padres seguirán lamentándose por las facilidades con las que cuentan sus hijos, y lo poco que han tenido que luchar para tenerlas XD

Joana dijo...

La perspectiva d'un adolescent canvia amb el temps. La seua visió del món és molt particular i arriba als màxims límits del egocentrisme. Si a més afegim que viuen a una societat on tots els valors s'han esfumat de la nit al mati i la capacitat de lluita i esforç sembla d'allò més carca, la valoració que fan del seu entorn i de la seua pròpia vida no pot ser més conformista i autodestructora. Però temps al temps. Amb l'edat van entenent i aprenet dels propis errors i adaptant-se millor a les circumstàncies que la vida els presenta. Els canvis que es produeixen semblen miracles que els adults no entenem. Però tot forma part de la seua evolució natural. El més important, al meu entendre, es no defallir i sense agobiar-los ni imposar-los els nostres propis critèris, anar obrint-los el camí i oferint-los una visió més positiva i sobretot afectiva del món. Els resulta dur entendre'l i el nostre suport, sempre i quan reforce la seua autoestima i puga servir per a valorar les seues qualitats positives i reconduir les negatives per a no enfonsar-los, és fonamental.

Uffff, perdona el rotllo que t'acabe de soltar, però has tocat un dels temes que per a mi són un punt dèbil dindre del món pedagògic en l'enteniment de l'adolèscencia. Crec que no hi ha res com compartir tot el possible amb ells i de tant en tant empatitzar i posar-nos en el seu lloc.

M'agraden els teus consells, tot i que corren també un greu perill, perquè sovint, no saben establir les diferències entre el que els estem aconsellant i la magnitut que poden tenir dintre de la seua singular aplicació.

De tota manera, en linees generals admire la teua postura.

abril en paris dijo...

Lo que viene a ser cierto es que todos hemos de vivir nuestro tiempo, acumular experiencias, tropezar y si no caemos avanzar. Si ries o lloras todo cuenta. Rodearte de gente que no te robe la energia y abrir mucho los ojos que de todo se aprende.
Por lo demás todo lo que le has dicho a tu hijo lo suscribo. Seguro que te quiere un montón asi que quizás te escuche...:-)) ¡ Suerte !

abril en paris dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Florenci Salesas dijo...

Muy interesante reflexión. Desde que leí a entrada (poco más tarde que la publicases, a horas relamente intempestivas) que estoy dándole todavía vueltas para ver que te digo. Sólo gracias a que han habido otros que han comentado antes me atrevo yo, ahora, a decir aguna cosa. Dime cobarde y acertarás. Hoy, al menos, sí, lo soy je, je...

En lo que dice peibol estoy totalmente de acuerdo. De hecho, a evolución social y tecnológica no ha hecho otra cosa que hacernos (aparentemente al menos) la vida más fàcil. Tener luz, al principio suponía aprender a encender una fogata, más tarde arder una tea, luego vino el quinqué (¡menudo avance!) a continuación la luz eléctrica, con su interruptor, y ahora ya aparecen luces que se encienden y se apagan sin la necesidad del esfuerzo de apretar ese interruptor. Desde el sofá, todas las bombillas de la casa pueden encenderse y apagarse, así como la televisión (el mando a distancia maravilloso)...
Todo ello lleva a reblandecernos más y más, a infantilizarnos, a convertirnos en una especie de minusválidos mimaditos. Pero afuera, el mundo sigue siendo tan cruel como siempre o más. No así en apariencia tampoco, la calle y los edificios (escaleras mecánicas, asfalto silencioso, aire acondicionado etc.) pero si la competitividad, la dureza real, la mala leche que todos llevamos cuando algo no funciona como se supone que debería. A veces sucede, pero, que hay un cambio a peor muy evidente que no admite discusión. Por ejemplo viene una guerra, el sida, una Edad Media que dura mil años o lo que sea, que provoca una involución general y que consigue que, si no toda la realidad sí una parte, sea peor que la de nuestros abuelos y añoremos las facilidades que ellos tenían entonces, los muy cabroncetes.

Joana, la teva reflexió és també molt bona, molt a tenir en compte, i més venint d'algú que no és només profesional sinó que també es preocupa seriosament per tots aquests assumptes (hi ha professionals que no mereixerien aquest títol, que per mi té molt de valor). L'advertència que fas sobre la manera en com el consell del Kioskero s'ha de transmetre crec que també és molt pertinent. El consell famós podria ser malinterpretat com tu avises, segons qui fos el pare, segons qui fos el fill. Et puc assegurar que, coneixent aquest parell de patates (pare i fill de carn i ossos, protagonistes d'aquest post) personalment, el consell ja està tenint a hores d'ara un efecte megapositiu. Cada família té el seu llenguatge, el seu còdi de comunicació particular. El que podria no funcionar entre aquest pare i aquest fill, pot ser perfecte entre aquells dos de més enllà. La qüestió de la sintonia d'ones que de vegades comento. En qualsevol cas, insisteixo, crec que val la pena tenir en compte les teves paraules. Jo, per la meva banda, m'apunto una mica del que diu tothom, que després jo ja esculliré la meva manera d'equivocar-me amb els meus fills. Al final, d'aquí uns anys, ja escriuré un llibre sobre com m'ha anat i miraré de treure'n molts calers :D

Salut i força al dallonses a tothom!

JuanRa Diablo dijo...

Buenos consejos los que das a tu hijo, Sergi. Y fíjate que con esa reflexión que hace sobre su pasado en contraposición al tuyo ya demuestra un interés y llega a unas conclusiones. Algunos pasan hasta de eso.

Un abrazo

PD ¿Publicando a los 20 años para un semanario alemán? Me parece que tu biografía debe ser muy interesante.
Bueno, de hecho queda demostrado que así es leyendo este blog de tú/nuestra memoria.

Joana dijo...

Florenci, gràcies per les floretes, però ja saps que una cosa és la teoria i l'altra l'aplicació pràctica. ja sé que coneixes a Sergi, no cal que m'ho recordes, si visite aquest bloc, és perquè tu me'l vas recomanar i com sempre vas donar en el clau. Aquest raconet sempre és molt acollidor.

Sergi, gràcies per la felicitació, al bosc t'he deixat un regalet que no sé si trobaràs. Està mig amagat entre el fullam. el ramatge i les branques de colors.

Florenci per a tu també n'he deixat un altre, però està molt amagat i com que ets tan despistat, ja veurem el que fas, he,he,he.

Marc dijo...

Buenos los consejos los que das a tu hijo. Yo tengo dos hijos, una niña de 13 y un niño de 11. De momento he tenido muchísima suerte (a mi la "normalidad" me parece extraordinaria). Yo tuve una infancia terrorífica (un padre atormentado y maltratador), en cambio la adolescencia y la juventud fueron pletòricas (excelentes camarillas y amantes). Com mis hijos he recuperado una infancia que daba por perdida: la infancia de mis hijos la he hecho mia, sin quererlo. La vida a menudo es demasiado dura y hay que tener refugios donde abrigarse. La infancia puede ser uno. Los míos ya lo tienen. El tuyo aunque hoy no sea consciente, también, Esto es lo importante: poder seguir ayudándoles cuando no estamos a su lado, o cuando ya no estemos. Nuestra actitud.

El kioskero del antifaz dijo...

Gracias por los comentarios ;-)

Yo creo que en general, los consejos siempre están de más ya que en realidad, lo que uno quiere que se le aconseje que haga no és más que aquello que en realidad desea hacer; luego... cualquier cosa que no sea lo que uno quiere escuchar nunca le parecerá (al interesado) un buen consejo. Eso sucede con adolescentes, pero también entre los que ya somos adultos.

Así que yo ya hace mucho tiempo que no doy consejos, y menos a mi hijo ya que por encima de todo soy su padre, no un colega. Digamos que lo que le sugiero simplemente, es que trate de ser feliz, y para ello le basta con adoptar para sí algunas de las estructuras de comportamiento que tiene en su entorno más inmediato.

Pero en lo que se refiere a valores, pautas, principios, etc... Ya dijo Groucho aquello de: "Estos son mis principios, pero si no le gustan... tengo otros". Digamos que los principios son lo más parecido a la energía, ya que ni se crean ni se destruyen, pero... se transforman ;-)

Joana: LLuny de ser un rotllo, el teu comentari és enriquidor ;-)

Florenci: Que t'he de dir... ja saps que el model d'educació que jo donc als meus fills és d'allò més antitransversal. Què en sortirà de tot això?... Qui ho sap ;-)

Gràcies per recomenar aquest blog a la Joana i per donar-me conèixer el seu ;-)

Peibol: No sé que decirte. Creo que los tiempos cambian y ignoro si vivir del modo en que viven ahora es peor a cómo vivíamos los de mi generación. En cualquier caso ahora "parece" que lo tienen más fácil, pero también creo que éso, les pone las cosas más difíciles.

Abril: Siempre creo que es más importante tropezar que andar con cuidado por miedo; de algún modo, es así como se acumulan las experiencias. En cuanto a lo de quererme mi hijo... más le vale o le rompo las piernas :-D

JuanRa: Creo que de lo que se trata al fin no es más que de darles opciones y que a su hora... hagan lo que les parezca. En realidad, vayan las cosas como vayan y corran los tiempos que corran, éso es lo que hemos hecho casi todos, y en general... tampoco nos ha ido tan mal ;-)

Marc: Impresionante testimonio, pero pese a todo no sabes lo que me alegra saber que ahora puedas vivir, y dar a los tuyos, una "normalidad" que sin duda... debe ser extraordinaria. Felicidades por ello desde el más profundo de los respetos.

GeRy96 dijo...

molt guay papi. t'estimo molt i si algun dia faig un blog sobre la meva vida, segur que parlaré molt bé de tu. :D