jueves, 13 de mayo de 2010

El Telesketch

Su inventor fue un francés llamado Arthur Granjean y le puso el nombre de “L’Ecran Magique” (“La pantalla mágica”). Hacia el 1950 presentó un primer prototipo en la Exposición Internacional del Juguete de Nurenberg en Alemania, donde vendió los derechos del cachivache a unos ejecutas de la Ohio Art Company que se encargaron de su fabricación y posterior comercialización bajo el nuevo nombre de “Etch-A-Sketch”.

El juguete no tardó en aparecer en España de la mano; dicen unos que de la “Casa Borrás”, mientras que otros afirman que de la empresa “Juguetes Racionales” (quien tenga datos fiables al respecto, que por favor... los aporte). Fuese como fuese nos hallábamos ya en la década de los sesenta cuando los niños españoles pudimos ver las primeras pantallas del artilugio al que aquí conocimos con el nombre de “Telesketch”. Imagino que si se hubiese tratado de un juguete más... uno de tantos, a los que nacimos a mediados de dicha década nos habría pasado desapercibido, ni lo recordaríamos, o como mucho tendríamos el vago recuerdo de ver algún Telesketch hecho polvo procedente de algún hermano o primo mayor.

Pero no... desde que el aparato apareció en nuestras vidas hasta el día de hoy, la “Casa Borrás” (esta vez si... el dato es seguro) lo ha seguido fabricando de un modo casi ininterrumpido durante las décadas de los 70’s, los 80’s, los 90’s... hasta el momento presente en el que se pueden encontrar aún, desde el modelo “original” hasta los más variados aspectos que incorporan color e incluso efectos sonoros. Es propio decir que monsieur Granjean tuvo una visión de futuro el día que en su sótano fabricó una rudimentaria televisión de aspecto plano, en un vivo color encarnado y con un par de botones que accionaban un lápiz fantasma capaz de crear dibujos... algo robóticos, pero que al realizarlos, a más de uno se le descordinó el cerebro con la cosa esa de... tener que hacer dibujos en base a líneas horizontales y verticales accionando, de modo giratorio, unos botones que con no poca dificultad permitían la realización de líneas diagonales alternando los movimientos de ambas manos. Bueno... quien era capaz de hacer círculos... ése ya era la repanocha!!

Yo tuve mi Telesketch a principios de los 70’s y debo reconocer que en su día... no me fascinó el invento. Recuerdo haber jugado con él, pero sin llegar a extasiarme de un modo especial. Francamente... donde estuviesen los indios y vaqueros de Comansi, o los Madelman... que se quitase lo demás, pero no dejaba de tener su aquel sacar el Telesketch de su caja cuando venían primos y primas a casa y tratar de averiguar quien de todos era capaz de volverse loco antes ante la incapacidad de crear un círculo.

Lo que reconozco que es verdaderamente interesante, es realizarle una autopsia a un viejo Telesketch y averiguar su funcionamiento: resulta que la pantalla, por su interior, está recubierta de un polvo de aluminio. El pequeño lápiz (punta de lápiz en realidad) es accionado por los mandos que a su vez ponen en marcha un complicadísimo sistema de poleas que permiten que dicha punta se desplace por toda la pantalla de modo horizontal y vertical, y que “rascando” el polvo de aluminio cree la sensación de un trazo negro. El borrado del dibujo no dejaba de ser curioso tampoco, bastaba con voltear la pantalla y dar unas sacudidas para que desapareciese en un plis... la obra de toda una tarde de trabajo (que mandagüevos... para que nos vamos a andar con bobadas... ya son ganas!!).

También debo decir que aún y que no se trató nunca de mi juguete favorito... no es a mi Telesketch al que le he realizado la autopsia. A ver que cara pone mi sobrinilla cuando encuentre que su pantallita mágica... ha sido vilmente destripada.

Eh!... y ni hablar de darle yo el mío!

Créditos de las imágenes: Fotografías del Telesketch del Kioskero del Antifaz.

8 comentarios:

Lily dijo...

A mi con ese juguete me pasaba un poco lo que a tí, me llamaba la atención pero no terminaba de gustarme

Marc dijo...

Cuando algún seguidor del blog te insinuaba o te pedía que tratases algún tema siempre estaba tentado de pedirte uno... Hoy me siento con ánimo porqué creo que viene muy al caso. ¿Por qué no nos explicas tu relación con el dibujo (cuando crío y adolescente) en los setenta? Ya nos has hablado alguna vez de tus inicios profesionales, pero no recuerdo que tratases cómo seguiste dibujando (de pequeños todos dibujamos y luego la mayoría lo abandona), cómo y cuando lo hacías, que te gustaba, qué copiabas, si hiciste algun cursillo de adolescente, cómo vivías el dibujo entonces, si ya querías ser dibujante de mayor, qué materiales utilizabas (lápices, bolígrafos, rotuladores,..), si tus padres te apoyaban, si tus amigos admiraban tus dibujos, etc. Ya sé que tienes otro blog profesional sobre el asunto, pero ya ves que me refiero a tu realción con el dibujo justo en aquellos años (y por lo que comentas sobre tu forma de pensar, diría que inevitablemente también conservas parte del niño dibujante que supongo que fuiste).
Ei!, es sólo una sugerencia que hoy no me podido reprimir. Me atrevo a pedirtelo porqué sospecho que debes tener un mar de vivencias y reflexiones particulares sobre el dibujo (como actividad vital, sobre los distintos estilos, sobre los dibujantes y los personajes tan "reales" que copiamos, Mortadelo, Carpanta, Tintín...)

El kioskero del antifaz dijo...

Marc... això està fet ;-) Realmente tengo alguna cosilla que contar sobre mis inicios como dibujante, ya que no dejan de haber aspectos verdaderamente curiosos.

Muchas gracias por la sugerencia. Creo que puede salir de eso una entrada divertida... o no, pero en cualquier caso, déjame un poco de tiempo para prepararla como es debido, y aparecerá por aquí más pronto que tarde.

De nuevo gracias ;-)

PD: Siempre que hago una entrada sugerida por algún "cliente" del kiosko, me gusta enlazarla con el blog de la persona que me la sugiere, o con algo que le pueda relacionar. Así que si tienes algún enlace y te apetece pasármelo, puedes hacerlo a través del correo electrónico. Ok?

Un abrazo.

Florenci Salesas dijo...

Una entrada muy divertida sobre este juguete que yo también tuve. Pero el mío se llamaba Telecran, así, sin acentos ni nada. Lo de Telesketch debió venir un poco más tarde. Creo que recibí este regalo por allá el año 1970 o 1971. Entonces, ya tienes mateira de inverstigación. Por cierto,¿recuerdas que Meritxell ya dijo en su día que ella había tenido un Telecran, así, con ese nombre? De todos modos la historia que cuentas nos ilumina sobre sus inicios y su creador. Falta, eso sí, ese eslabón perdido, de su paso al mercado español. Un misterio pequeñito.

Ah, y muy bueno lo del circulo je, je... ¡realmente era imposible! A mi me gustaba el aparatito, pero me fastidiaba bastante no conseguir realizar los dibujtios tan redondeados de las muestras. ¡Malditos estafadores!

JuanRa Diablo dijo...

El nombre del juguete suena de un alemán que asusta. :D
Recuerdo vagamente haber tenido uno, pero no lo debimos cuidar muy bien porque desapareció de nuestras vidas. Yo también fui más de vaqueros e indios, jeje.
El día que haga yo una entrada sobre ellos (con fotos además) te lo haré saber.

Me apunto a la propuesta de Marc

Delikat Essences dijo...

Yo tuve uno y me encantaba, eso sí me volvía loca no poder hacer círculos perfectos :-) y siempre me entraba el gusanillo de abrirlo y ver esa arenilla dorada del interior... después de rodar por casa unos años, cuando el acné y otros problemas asomaban en mi vida conseguí mi propósito.

Kenn dijo...

Pues yo nunca le encontré la gracia al Telesketch.... sólo era divertido 5 minutos. Soy raro, lo se.

Guely of Sweden dijo...

Yo le comré uno a mi hija hace algunos años en una de esas tiendas de cosas viejas. Dibujar en el demostró ser difícil. Interesante saber de la "maquinita" de su funcionamiento.