martes, 5 de enero de 2010

Día de Reyes

Esta madrugada, sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, harán sus aparición triunfal en las casas de los niños españoles y dejarán los regalos a todos y cuantos se los hayan merecido; es decir... a todos, ya que aún no concibo la idea de que algún niño haya hecho algo tan tremendo como para no ser merecedor de amanecer por la mañana y de encontrar un buen surtido de juguetes con los que colmar algunas de sus ilusiones. Como mucho, algunos encontrarán dulce carbón junto a sus juguetes, así que espero haberme portado lo suficientemente mal como para encontrar algún pedazo también junto a los míos.

De modo que esta noche, y a lo largo de todo el día de mañana, tocará ser monárquicos y demostrarle a Santa Claus que aunque le dejemos transitar por estas fechas junto a nosotros, tenemos una tradición a la que no vamos a renunciar, ya que aunque no sea más que un día al año... los reyes sirven para algo!

A estas alturas ya todos hemos escrito nuestra carta y se la hemos entregado a los pajes reales; eso espero. A los rezagados decirles que sí no la han mandado aún, que luego no se quejen. No valen las excusas, siempre pueden imprimir y recortar la que les adjunto en esta entrada y darse prisa en mandarla, aún están a tiempo. Se trata de una estupenda carta ilustrada por Pere Massana, el ilustrador catalán de quien ya hablé en una entrada anterior. La realizó en el año 1969 y creo que fue una de las más tradicionales de nuestra infancia y que se podía conseguir gratuitamente en las jugueterías y librerías de toda España.

Así que ya saben: los zapatos de los niños deben estar llenos de turrón y frutos secos en la puerta de casa, junto a ellos, unos curruscos de pan y un recipiente con agua para los camellos, y tres copitas de vino dulce para que sus Majestades se remojen el gaznate. Ah! Y no se preocupen por nada más, los Reyes van en camellos y ningún guardia urbano les someterá a un control de alcoholemia.

Espero que los Reyes se porten bien con todos y que mañana, al despertar, no se encuentren ni con los típicos calcetines de rombos, ni con corbatas, o con pijamas de franela para pasar las noches de invierno. Espero de corazón que se encuentren con maravillosos juguetes ya que se trata de eso, de un día en el que todos, absolutamente todos, tenemos el derecho y casi, el deber, de ser un poco niños.

Les dejo el anuncio que quizá representa con mas fuerza el espíritu navideño. Se trata de un anuncio realizado en 1970 por la casa de juguetes Famosa y que a día de hoy sigue siendo un referente insustituible de la importancia que tienen los juguetes en estas fechas.

Para terminar, que se coman a gusto el roscón y a ver a quién le toca el haba; no me vayan a hacer los rácanos y a tragársela con papel albal y todo con tal de no pagarlo.

Feliz día de Reyes!!!!

Créditos de las imágenes: 1-2) carta a Sus Majestades los Reyes Magos ilustrada en 1969 por Pere Massana. Colección particular.



7 comentarios:

abril en paris dijo...

El niño que hay en ti asoma continuamente y eso te favorece asi
que serán muy generosos contigo ¡ estoy segura !
Un abrazo.

José Manuel dijo...

Bellísima entrada, Sergi. Gracias. Me has hecho recorrer los recuerdos de la niñez. Gràcies de nou.

Ana Márquez dijo...

Mi infancia no fue ni feliz del todo, ni triste del todo, creo que ya te lo he dicho alguna vez, Sergi. Sin embargo, jamás agradeceré lo suficiente a mis padres, aquella noches en que, después de ir a ver la Cabalgata, abrigados hasta las cejas, con un frío de mil demonios que era también protagonista del evento, volvíamos y a casa ateridos y emocionados y encontrábamos en el salón, con las ventanas abiertas (por la que habían entrado los Reyes, claro) sobre la mesa, por el suelo, todo un mundo de juguetes, Nancy, caballitos balancines, pizarras, geypermans... En fin, todo el sacrificio de mis padres hecho ilusión y gozo para el recuerdo. Jamás he vuelto a sentir una emoción tan transparente, tan aguda, casi dolorosa por lo bella, como aquella, jamás, y me han pasado cosas muy buenas siendo adulta, pero nada se parece a aquello... Porque nada se parece a la alegría despreocupada y sin mancha de los niños.

Cuando llegue al final de mi vida, si mi mente aún tiene capacidad para ello, pensaré en esas lejanas noches de Reyes y podré decir, sin temor a equivocarme, que valió la pena vivir.

Un besito, guapo.

JuanRa Diablo dijo...

Fíjate qué pocas lineas tiene la carta de Massana, para que no quepan demasiadas cosas. Eso es hacer las cosas con cabeza.

Ya nos contarás si te han traído algún tesoro para tu museo.

pilar mandl dijo...

¡Qué bonito! con cartas así te entran ganas de creer en los reyes de nuevo...¡Estupendos los dibujos de Massana... he leído tarde el post y olvidé poner los zapatos en el balcón.

Me quedo con la carta de regalo.

El anuncio de Famoso debería pertenecer al imaginario popular del villancico.

¡Feliz 2010!

K. dijo...

Felicidades por el blog, es grande! un abrazo
Mary

peibol dijo...

En mi casa los reyes siguen siendo todo un acontecimiento; ya no le dejamos agua a los camellos y comida a los reyes, pero la magia sigue presente... ¡y que no deje de estarlo nunca! :D