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martes, 9 de junio de 2009

El Conejo de la Suerte DUNKIN

En su línea de productos coleccionables acompañados de un sabroso chicle de fresa, la casa Gallina Blanca con sus famosísimos chicles Dunkin, lanzó al mercado en 1968 una de las colecciones que más versiones ha tenido a lo largo y ancho de todo el mundo. Se trató de la colección de figuras monocromas de personajes de la Warner llamada “El Conejo de la Suerte”.

Esta colección se comercializó por Dunkin en sus populares colores: Rojo, verde, amarillo, azul, naranja y blanco. Constituyeron uno de los encantos kiosqueros de la época ya que por una peseta se podía gozar de las figuras coleccionables y del exquisito chicle.

Recuerdo que las figuras del coyote y del correcaminos eran motivo de avaricia por parte de los que fuimos niños en aquellos tiempos. Cierto es que Bugs Bunny era el personaje estelar, pero los dos anteriormente citados tenían sus indiscutibles puntos... “débiles”, las orejas del coyote, así como la cola del correcaminos, se rompían con gran facilidad, así que si alguien quería intercambiar figuras... el precio a pagar por una de esas dos, era considerablemente elevado.

Bugs Bunny fue el protagonista indiscutible de la colección así como de numerosas series de televisión de Warner Bros tales como Looney Tunes o Merrie Melodies, y que le valieron un Oscar de Hollywood. Los creadores del personaje se inspiraron en Grouxo Marx para dotarle de una personalidad desenfadada y capaz de bromear a pesar de que un inminente peligro estuviese amenazando. Sus andares con su zanahoria emulan, sin lugar a dudas, el característico modo de andar de Groucho con su puro.

El animador Ben Hardaway fue el creador del prototipo del personaje y el responsable de su primera aparición en un corto titulado “Porky’s Hare Hunt” (30 de abril de 1938). Mel Blanc dio la voz al personaje que ya le caracterizó siempre.

Más tarde en 1939 Chuck Jones dirigió el corto titulado “Prest-O Change-O”, donde actuaba como mascota del mago Sham-Fu. En el mismo año protagoniza su tercer cortometraje “Hare-um Scare-um” en el que el animador Gil Turner fue el primero en darle el nombre al conejo al escribir Bugs Bunny en una hoja de modelo del personaje. En los cortos anteriores era conocido como Happy Rabbit.

Se puede considerar que el primer papel de Bugs Bunny, con la personalidad y carácter completamente formado, es en el corto “A Wild Ware” (27 de julio de 1940) dirigido por Tex Avery, y en el que emerge por primera vez de su madriguera comiendo su zanahoria, para decirle al gruñón cazador Helmer... Qué hay de nuevo viejo?, siendo además, la primera vez en que ambos personajes coincidieron.

A lo largo de su dilatada carrera como actor de papel y siendo ya una estrella a nivel internacional, Bugs pasó por las manos de los mejores directores de animación de la década de los 60: Friz Freleng, Robert McKimson, Tex Avery, Chuck Jones.

El Oscar lo ganó con el corto "Knighty Knight Bugs" (1958) dirigido por Frez Freleng, pero tal vez el director que le dio mayor continuidad y proyección estelar fue el aclamado Chuck Jones, como ejemplo basta citar que uno de los clásicos de Jones con Bugs como protagonista fue What’s Opera, Doc? (1957) en el cual Bugs parodia el clásico de Wagner, El anillo del Nibelungo, y ha sido considerado “culturalmente significativo” por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos y seleccionado para ser preservado en el registro nacional de películas, siendo el primer dibujo animado en alcanzar este honor.

Lo que más llegó de Bugs Bunny y del resto de los personajes Warner a nosotros, en ese periodo de nuestra infancia, fueron los cortometrajes que desde 1948 formaron parte de Looney Tunes y Merrie Melodies, dentro de un espacio televisivo que los agrupaba junto con nuevas obras y titulado: “El Show de Bugs Bunny” que se empezó a emitir en 1960 y permaneció en antena durante, ni más ni menos... 40 años.

En 1981 La casa de pastelitos Ortiz lanzó al mercado una nueva reedición de los personajes utilizando los viejos moldes Dunkin y devolviendo el recuerdo a los que fueron niños en esa generación. Si vale... no estuvieron mal esos muñequitos de Ortiz, pero. Para qué negarlo? Los que crecimos con los Dunkin de 1968 lo hicimos con los genuinos y originales... siempre nos quedará eso aunque desconocíamos el nombre de algunos personajes, Ortiz llevaba en cada pastelito un cromo a modo de catálogo en el que los dichosos nombres aparecían para poner las cosas más fáciles. Y es que a nosotros... no se nos lo tenía que dar todo hecho :-D

A continuación tres videos que no debería perderse ningún nostálgico como Dios manda:

El primero es el anuncio de televisión con el que Dunkin promocionaba su producto y subido a internet por Quatermass al que nunca se le podrá estar lo suficientemente agradecido por ese detalle.

El segundo se trata de la intro de “El Show de Bugs Bunny” que popularizó a los personajes entre nosotros y que llenó de alegría nuestras tardes de merienda.

El tercero es el ending de “El Show de Porky”, otro de los populares personajes aparecidos en la colección de figuras monocromas Dunkin. Ahí les dejo en buena compañía y con gratos recuerdos.







Créditos de las imágenes: 1.- Sobre de chicle Dunkin "Conejo de la suerte" subido al foro de Dunkin por Javier 1704 / 2.- Colección particular de figuras de "El conejo de la Suerte" Dunkin del Kioskero del Antifaz / 3.- Hoja modelo de animación de Bugs Bunny extraida del libro "Chuck Reducks" / 4.- Fotografia en su mesa de trabajo de Chuck Jones extraida del libro "Chuck Amuk" / 5.- Colección de figuritas Warner de Ortiz (1981) subida al foro Dunkin por Javier 1704.

Y ya saben... Eso es to, eso es to, eso es todo amigos ;-)

miércoles, 27 de mayo de 2009

Los Beatniks de DUNKIN

Fue una más de las famosas colecciones de figuras monocromas que la casa Gallina Blanca lanzó al mercado a través de sus sabrosos chicles Dunkin. Los Beatniks aparecieron en los kioscos en el año 1971 y los niños nos lanzamos sobre ellos con el afán de conseguir a los 16 personajes que completaban la colección y que consistía en un grupo de figuritas de niños y animales músicos con enormes cabezas.

Los orígenes de los personajes son confusos y ni los coleccionistas más avispados han conseguido aún tenerlos del todo claros. Al parecer no se trata de un conjunto de músicos que existiese en realidad ni de personajes creados para ninguna serie de dibujos animados. Todo hace pensar que simplemente fueron diseñados en Portugal y comercializados allí inicialmente bajo el nombre de “Pop Pallino e o seu conjunto” por la marca de helados Rajá, posteriormente Dunkin los comercializó en España bajo el nombre de “Los Beatniks” y finalmente llegaron a America Latina, lugar donde la marca Nescao los popularizó llamándoles sencillamente “Los cabezudos”.

Quizá motivado por esos orígenes inciertos, a los personajes, al menos en España, se les llegó a denominar de todos los modos posibles: cabezudos, cabezones, y algunos, los menos... les llamaron Beatniks.

A diferencia de la colección latinoamericana y de la portuguesa, Dunkin les añadió una anilla en la cabeza para poder usarlos de llavero o de colgante. Como pueden ver en la foto, los de mi colección no llevan la anilla y corresponden a la colección original de Portugal de la que además, se realizaron cromos con todos los personajes.


El nombre de “Beat Generation” fue acuñado con el fin de designar un movimiento literario formado por un grupo de escritores y amigos que desde mediados de los años 40 habían trabajado juntos escribiendo, compartiendo aficiones y fuentes de inspiración tales como la música Jazz. Dicho grupo estuvo formado, entre otros, por: Jack Kerouac, Neal Cassady, John Clellon Holmes, Allen Ginsberg, etc. A los cuales se les unieron bastantes más hasta el año 1954 aproximadamente. Su estética fue absorbida por la cultura de masas y por la clase media de finales de los 50 y principios de los 60 y terminó convirtiéndose en un canto a la liberación espiritual y sexual que abrió las primeras puertas a la liberación de la mujer, de los negros y de algunos grupos de homosexuales que habían hecho pública y manifiesta su condición sexual.

Gran número de personajes de la cultura norteamericana fueron directamente influidos por la corriente “Beat”, en especial músicos como: Bob Dylan, Patti Smith o Jim Morrison.

El término “Beatnik” no apareció hasta 1958, y en realidad se trató de un intento de desprestigiar a la generación beat fusionando las palabras “beat” y “Sputnik” sugiriendo así una condición antiestadounidense y comunista.

La novela El Camino (On the Road), escrita por Jack Kerouak fue el libro de culto de los miembros de la generación Beat. Una novela que relata los viajes que Kerouak y su grupo de amigos realizaron por Estados Unidos y México y que contribuyó a la mitificación de la legendaria Ruta 66. Contrariamente a lo que se piensa, la novela fue concebida bajo el efecto del café como única droga.

En cualquier caso, sin saber qué era, ni qué significaba la Generación Beat ni los Beatniks, sin tener la menor idea de quién era Kerouak, ni de que existiese un movimiento literario y social que reinvindicase algo o nada, los niños de la Generación 70's coleccionamos a esos divertidos personajes, los intercambiábamos, tratábamos de reunir todos los colores, y la gran mayoría de nosotros les arrancábamos la anilla con los dientes para dejar al personaje -según un criterio estético nuestro y extraño- mejor que como venía de fábrica.

Créditos de las imágenes: 1.- Fotografía Beatniks, colección particular. 2.- Chicles Dunkin, realizada por el Kioskero del Antifaz. 3.- Cromo de la colección propiedad de rolotronic y conseguida en el foro Dunkin. 4.- Publicidad de "pop Pallino e o seu Conjunto" de Helados Rajá, Portugal. 5.- Afiche publicitario de "Los Cabezones" de Nescao de América Latina, publicada en el foro Dunkin por rolotronic.

martes, 31 de marzo de 2009

Saltimbanqui DUNKIN

Imagino que todos conocemos el chiste ese que dice:

-Papá, papá... Llévame al circo!
A lo que el padre responde:
-Tranquilo hijo. Quien quiera verte que venga a casa.

Si, vale... lo sé... es viejo, pero... este blog es setentero. No? Juraría que ese chiste debe ser de esa época también, así que aunque se trate de un chiste malo... le sienta bien al blog ;-)

El caso es que con DUNKIN no era necesario que nuestros padres nos llevasen al circo, ni que nadie viniese a casa a vernos hacer el mono. DUNKIN, durante el año 1974 sacó al mercado una de sus más celebradas colecciones y que se convirtió, sin ningún género de dudas, en una estrella kioskera por excelencia que brillaba con luz propia; me refiero a los SALTIMBANQUI DUNKIN. Un sencillo juguete que demuestra que la teoría de que “menos es más” funciona de un modo casi indiscutible. Parece que actualmente los juguetes, para que sean comerciales y gusten a los niños, deben ser transformables, convertibles, sonoros, lumínicos y estar repletos de microchips en su interior que les permitan realizar múltiples funciones tales como: desplazarse solos y evitar obstáculos, responder y obedecer a nuestra voz, subir por las paredes, desviar satélites de su órbita previamente establecida por la NASA, y a ser posible... y ya puestos a pedir... que dichos juguetes hagan los deberes, la declaración de hacienda y las tareas de casa. Un juguete que no consiga eso hoy en día, está perdido y absolutamente condenado al más oscuro ostracismo.

Así parece que piensen los actuales fabricantes de juguetes, y por eso apuestan por cachivaches sofisticados, caros y en la mayoría de los casos poco duraderos. No obstante, DUNKIN partía de una base diametralmente opuesta. La idea era la de crear un producto con tres características fundamentales:

A) El producto en cuestión era una golosina, ya que principalmente, eso era lo que comercializaba la casa fabricante de DUNKIN, GALLINA BLANCA empresa especializada en alimentación y concretamente en caldos y pastas de sobre, pero dicha golosina iría acompañada de un gadged.
B) El producto tenía que ser barato.
C) El gadget/juguete debía ser funcional e incitar a la compra del producto ofreciendo una continuidad.

Todas las colecciones que GALLINA BLANCA lanzó al mercado con su chicle DUNKIN siguieron esa filosofía y todas fueron un rotundo éxito: desde sus primeras “Figuras del ZOO” (1967), las figuritas WARNER de la colección “Conejo de la suerte” (1968), los soldados de la II WW (1969), los muñequitos de ASTERIX (1970), los BEATNIKS (1971), los “Capuchones para lápiz” (1972), LUCKY LUKE (1973), el “Ajedrez” (1973), “Saltimbanquis” (1974), y los “Bustos del Far West” (1975).

Todas ellas se basaban en un atractivo sobre que contenía uno a varios chicles DUNKIN y las preciadas figuritas monocromas que incitaban a comprar nuevos sobres hasta completar las diferentes colecciones.

Los saltimbanquis DUNKIN causaron un especial furor. Cada sobre contenía dos tramos de escalera, un chicle y un saltimbanqui, todo por el módico precio de 5 pesetas. Los tramos de escalera eran de variados colores (creo que ocho distintos) y se empalmaban unos a otros pudiendo llegar a formar una escalera largíiiiisssiiimaaaaa... a través de la cual, el saltimbanqui, descendía dando divertidas volteretas.

Yo creo que no había crío que no tuviese su buen montón de escaleras y saltimbanquis de colores variados. Las horas del recreo eran de intercambio de aquellos colores que tenías muy repetidos por aquellos de los que no tenías tantos. Y que decir del chicle, un lujo para los paladares más exigentes. Los chicles DUNKIN siempre fueron buenísimos.

El tema es que los saltimbanqui DUNKIN de la foto que ilustra esta entrada se tratan de MÍS saltimbanqui DUNKIN. Me los ha vendido Javier y han venido de Madrid para mi colección de baratijas de kiosco.

En un ratito de nada, cuando llegue a casa después del trabajo, veré como mi hijo se aburre soberanamente contemplando como su transformer hace ruiditos y mariconadas; yo, en cambio, me lo pasaré a lo grande con mi saltimbanqui... igual se lo dejo ;-)



Para saber más sobre DUNKIN, sus series coleccionables y un poco de todo, no está de más visitar estos enlaces:

El Kiosko de Akela. El entrañable kioskero Akela tiene absolutamente de todo en su blog; no tenéis más que entrar en él, teclear “dunkin” en su buscador, y se os abrirán unas cuantas entradas referentes al tema. Si es que Akela... está en todo ;-)

Foro Dunkin. Un foro lleno de coleccionistas y aficionados en el que se reúnen virtualmente para intercambiar fotografías y recuerdos dunkineros.